Tiendas virtuales y posicionamiento de sitios web

Éste artículo va a dar inicio a una serie en la cual vamos a tratar los errores más comunes que se comenten en las tiendas virtuales por parte de sus gestores.
Para que una tienda virtual funcione correctamente es muy poco lo que hay que hacer si contamos con el software oscommerce. Se podría decir que estas tiendas funcionan por si misma sin necesidad alguna de la intervención de nadie.
Esto puede que sea así si sólo tenemos en cuenta el proceso de compra sin embargo una vez realizada cualquier venta es el gestor de dicha tienda quien tendrá que intervenir para comprobar el pedido y realizar el envío de la mercancia.
Si alguna vez compró en una tienda virtual se habrá dado cuenta que hay dos momentos en los cuales surgen dudas respecto a la idioneidad de comprar en ese sitio. Son esos momentos en los cuales puede flaquear la confianza:
1. Cuando vamos a realizar la compra e intentamos encontrar referencias de esa tienda virtual o de algún modo intentamos averiguar si ese comercio es de fiar.
2. Una vez realizado el pago.
En este artículo vamos a centrarnos en esa sensación de intranquilidad que puede surgir tras la compra.
Suele suceder que una vez que hemos pagado en una tienda 100% online en la que ninguna persona nos ha atendido, a la que no hemos realizado llamadas telefónicas (incluso es posible que no ofrezcan un teléfono de contacto), de la que no tenemos referencias de otras tiendas físicas de la misma empresa en las que podamos retirar el producto o acudir ante una posible reclamación, suele suceder que surgen numerosas dudas sobre lo acertada de nuestra decisión de hacer esa compra.
Si alguna vez tuvo ocasión de comprar por ejemplo en ebay y ha revisado las votaciones de los compradores habrá podido encontrar votos negativos de personas que a los pocos días, y después de enviar decenas de correos, se deciden a dar un voto negativo ante lo que consideran una estafa. Comentarios del estilo: “No compren, jamás responde a los correos”, son los que se corresponden con ese estado de desinquietud que nos interesa evitar en nuestros compradores.
Muchas personas suelen ponerse en contacto mediante email una vez realizado el pago para consultar sobre la fecha de envío. Si ese comprador no obtiene respuesta en las siguientes 24 horas comenzará a ponerse nervioso y si tiene que esperar varios días sin respuesta estará convencido de que le han engañado.
Aunque esa persona termine recibiendo su compra sin mayor novedad es casi seguro que evitará, si le resulta posible, volver a comprar en una tienda on line en la que nadie le atiende una vez realizado el pago.
Esa falta de respuesta es una actitud que hay que evitar a toda costa si queremos conservar los clientes conseguidos. La impresión que suele recibir el comprador al que no se le da respuesta es de despotismo, dejadez o indiferencia por parte del vendedor y a nadie le gusta que se le trate de esa manera.
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